Familiar

Tafshier Cosby

KIPP Parent Tafshier Cosby

Mi esposo y yo siempre hemos creído en el derecho a elegir la educación.

Así que cuando noté que mi hijo menor no estaba recibiendo la educación que merecía en su escuela pública –y cuando noté que la escuela estaba dejando de ser una escuela de la comunidad–, empezamos a buscar en otros lados. Mi hijo fue aceptado en KIPP en el quinto año. Fue un viernes en la tarde cuando nos llamaron y déjeme decirle, cuando me enteré, me puse a bailar ahí mismo. Sin embargo, dejé de bailar cuando me dijeron que la escuela empezaba el lunes en la mañana. De inmediato corrí a Old Navy. ¡Mi hijo necesitaba pantalones!

Lo primero que noté en RISE Academy fue la cultura de la escuela. Todos los profesores daban abrazos… ¡eso era algo nuevo para mí! Y todos eran muy dedicados. Podía llamarlos o enviarles un mensaje a cualquier hora y recibía respuesta. Y… ¿cómo se lo puedo decir? No se oían gritos. En la escuela anterior de mi hijo, los profesores gritaban. En RISE, los estudiantes sabían qué se esperaba de ellos y todos mostraban un comportamiento tranquilo. Desde un principio supe que había encontrado mi escuela comunitaria.

Ahora, muchos años después, me mantengo ocupada. Trabajo de tiempo completo y como voluntaria en organizaciones de padres de familia. Parte de lo que hacemos es programar. Recientemente organizamos el día de “trae a la escuela a tu papá o al hombre de tu vida”, en el que 500 hombres se presentaron para apoyar a sus familias de todas las escuelas KIPP de Nueva Jersey. Y ahora estamos planeando una cumbre de negocios con padres de familia KIPP de Nueva Jersey, en la que los padres podrán presentar su profesión y ser parte de un directorio comercial. De ese modo, cuando alguien necesite un plomero, un tutor o un especialista en inversiones, podrá llamar a un padre de KIPP Nueva jersey y apoyar a las familias dentro de nuestra propia red.

La participación de los padres en la escuela es decisiva, no solo para el éxito de los niños, sino también para el éxito de la escuela. Nuestras voces son muy importantes.

Nosotros somos los primeros maestros de nuestros hijos. Nosotros les enseñamos las formas, los colores, las letras. Somos los que les enseñan a atarse los cordones de los zapatos y a ser buenas personas.

Estoy muy orgullosa del trabajo de defensoría que los padres de familia han hecho a nombre de nuestra red KIPP de Nueva Jersey. Nuestro éxito más grande a la fecha –por mucho– fue cuando cabildeamos en Trenton para suspender la moratoria contra las escuelas chárter. Estoy muy orgullosa de cómo se ha unificado nuestra comunidad.

Los padres de familia de las escuelas públicas tradicionales y de las escuelas chárter aceptan estar en desacuerdo, pero todos reconocen que estamos en esto por la misma razón: queremos lo mejor para nuestros hijos.

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