Ex alumno/a

Jay Guzman

KIPP Teacher Jay Guzman

Cuando estuve en la Universidad de Delaware, tuve un semestre realmente difícil. En retrospectiva, creo que estaba tratando de encontrar mi identidad. Me retiré de un curso. Reprobé otro. Perdí una beca de méritos que ni siquiera sabía que tenía.

Fui a casa durante las vacaciones de invierno y mi mamá me llevó al fondo de la casa para hablar en privado. “Escúchame bien”, me dijo, “si no vas a tomar esto en serio, vas a tener que regresar a casa. Es difícil conseguir el dinero.”

El impacto financiero era evidente: el refrigerador estaba vacío.

Nunca olvidaré ese día. Mi mamá y yo estábamos en su habitación y yo la había hecho llorar. Me sentí avergonzado. Y sigo avergonzado.

Regresé a la escuela y fui a la oficina de ayuda financiera. Traté de abogar por mi caso. Les expliqué lo importante que era para mí esa beca de mérito. No se conmovieron. Llamé a mi mamá. Ella llegó y lloró en la oficina –yo estaba aun más avergonzado– pero ni aun así logró nada. Yo solo necesitaba una oportunidad. Eso era todo. Entonces le hablé al profesor Harris. Él fue mi asesor en KIPP.

“Profesor Harris”, recuerdo que le dije. “No sé qué opciones tenga ahora”.

Esa misma semana, el profesor Harris estaba en mi escuela. Luego de una reunión, recuperé mi beca. Antes de irse, el profesor Harris me miró a los ojos y me dijo: “Jay, no arruines esto.” No lo arruiné. Me gradué en la lista de honor.

Ahora enseño en KIPP. Estoy orgulloso de ser un profesor de kindergarten que se parece y habla como sus estudiantes. Nuestros estudiantes necesitan eso.

Lo ansían. Con demasiada frecuencia, los chicos ven a los hombres como entrenadores y decanos; eso solo refuerza el estereotipo de que “papá está aquí para disciplinar”.

Yo quiero que mis chicos digan: “Sí, el profesor Guzman es un hombre que nos habla de disciplina. Pero también nos va a hablar de si podemos leer cierto libro, de cómo podemos leerlo mejor y acerca de este problema de matemáticas.” Pienso que eso es importante. Soy hombre, vengo del mismo lugar de donde vienen mis estudiantes y me apasionan los logros académicos.

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