Miembro del personal regional

Bryan Contreras

KIPP Through College Excellence In Leadership Award Winner Bryan Contreras

No soy asesor universitario simplemente para ayudar a los chicos a presentar su solicitud FAFSA. Soy asesor universitario para ayudar a los estudiantes a contar su historia.

Me entero de su situación académica, de sus experiencias, sus padres y sus mentores, el tiempo que pasan en la cancha de fútbol o en los Boy Scouts. Después tomo todo eso y ayudo al chico a que lo ponga por escrito.

Les ayudo a entender la importancia de conectar su pasado y su futuro; que una buena elección de universidad depende de que sepan quiénes son, de dónde vienen y a dónde quieren ir. Y les ayudo a mis estudiantes a darse cuenta de que no solo merecen una educación de primera clase sino que además –y esto es aun más importante– las instituciones educativas de primera clase también los merecen.

Quiero que el estudiante me diga: “Profesor Contreras, UT-Austin necesita saber cómo pienso; se necesita mi voz en Dartmouth; Stanford merece escuchar mi perspectiva.” Así que no, este trabajo no consiste en sentarme con el estudiante a llenar formularios.

Para mí, este no es un trabajo de rutina. Es un trabajo transformador.

Soy un mexicano-americano del lado norte de Houston. He visto mucho y he pasado por muchas cosas. Mi papá fue… bueno, fue asesinado hace unos años. Y durante toda mi vida, él fue adicto a la heroína. Mi mamá también.

Pasamos por épocas muy difíciles. Mi hermano y yo fuimos criados por mis abuelos. Y mi abuelo fue mi ejemplo de vida. El padre de mi abuelo murió de un infarto mientras recogía algodón en los campos del oeste de Texas, y mi abuelo quería otro futuro para nuestra familia. Él impulsaba la educación. “Ustedes no querrán ser una mula toda la vida”, nos decía. “La educación es su boleto de salida.” Y así fue.

Cuando estaba en secundaria tuve un maravilloso asesor que me ayudó a obtener una beca para ir a la preparatoria en Philips Exeter. No puedo… no podría decirle lo que eso hizo por mí. Pero sí puedo decirle esto: cada éxito que he tenido se relaciona con el hecho de que hace mucho tiempo, a un chico le dieron la oportunidad de una beca. Esa es la causa que me impulsa a hacer este trabajo.

Estoy muy orgulloso de que mi familia haya basado toda su vida en el esfuerzo. Estoy muy orgulloso de haber podido estudiar y de haber estado a la altura de los anhelos y sueños de mis abuelos. Y en lo profesional, estoy muy orgulloso de ser un latino en un puesto de alto liderazgo. Mi voz está siendo escuchada. Eso es lo que yo quiero para mis estudiantes.

En KIPP, lo que hacemos va más allá de los exámenes y las pruebas de referencia. Va más allá de las matemáticas y la lectura. Hacemos este trabajo para que nuestros estudiantes puedan tener un lugar en cualquier mesa.

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